Un libro lleno de recuerdos...
Una chica que descubre un mundo mágico...
Una aventura inolvidable.

lunes, 18 de abril de 2011

Capítulo 3

-Siéntate –cuando lo hace sigo- eres magiciana.
Al ver que enarca una ceja, Billy pone los ojos en blanco y dice:
-Va en serio.
-¿Qué?
-Eres Venus Aqua, heredera al trono del Reino del Mar.
-Me parece que esto es demasiado. Es decir, lo tuyo me lo creo. Y tú, bueno, tú siempre has sido rarito así que no me extraña. Pero, ¿yo? ¿Princesa?
-Suena raro, ¿eh? Teniendo esa pinta tan poco majestuosa… -dice Billy
-Chicos, ¿dejáis de picaros el uno al otro? Gracias.
-Coloma, es lo que hay. Te lo creas o no, eres una sirena. Y, por mucho que lo intentes, no vas a poder cambiar ese hecho. Créeme, yo lo intenté-dice Billy.
-A ti no te borraron la memoria, ¿no?
-No, y no sabes lo duro que es ver a tus amigos y que ellos no te reconozcan.
-Lo siento –dijimos las dos a la vez.
-No pasa nada. Lo superé hace años.
Vemos que se acaba el patio y nos vamos a clase.
A mitad de hora, viene la directora acompañada de una chica que no conozco de nada y aún así, me resulta familiar.
-Chicos, esta es Laura, se acaba de mudar y no conoce a nadie. Espero que la tratéis bien.
La Señorita Piña, nuestra profesora, la sienta a mi lado.
-Hola. Soy Paula.
-Encantada.

lunes, 11 de abril de 2011

Capítulo 2

El hada, que, por lo que veo, es una charlatana hasta decir basta, me dice:
-¡Por fin se va! Ya te has dado cuenta de que eres la princesa, ¿no?
-Si de verdad soy tu princesa, ¿no deberías tratarme con más respeto?
-Tú siempre decías que te tratáramos como a una igual.
-Pues si tratas así a tus compañeras, no sé cómo te aguantan.
>>Cambiando de tema. ¿Cómo te llamas?
-Polonne, majestad.
-Genial, has pasado de tratarme fatal a llamarme majestad. Un gran cambio para tan poco tiempo. Otra pregunta, ¿por qué habéis decidido aparecer ahora?
-Nosotras hemos estado aquí siempre. Lo que pasa es que tú no nos querías ver.
-Ajá.
-Bueno nos tenemos que ir, adiós –y desaparecen como un rayo.
De repente, veo que Billy se acerca hacia mí.
-Te lo han contado, ¿no?
-¿Contarme el qué?
-Quien eres.
-No estoy del todo segura de ser princesa.
-Créeme, lo eres.
-Un momento, ¿tú cómo sabes lo que soy o lo que me puedan haber dicho?
-Porque yo también soy magiciano. Es más, no sé si te acordarás, pero era una persona muy cercana a ti.
-¿Cómo te llamas en realidad?
-Billy Gross.
-Ah, sí que me acuerdo, eras mi jardinero.
-Sí…
-Pero, por encima de todo, eras uno de mis mejores amigos y siempre dabas buenos consejos.
-¿Cuándo te lo dijeron?
-Ayer.
-¿Y te acuerdas de tantas cosas ya?
-Es largo de explicar.
-Tengo tiempo.
-De acuerdo. Hace varios meses empecé a escribir un libro sobre un hada que iba a ser princesa.
-Ajá. A ver si adivino, eran tus recuerdos.
-¿Qué pasa, te has vuelto adivino de repente?
-No, pero lo que me contabas es tu vida. Y, como sé deducir…
-Al menos veo que has aprendido algo viviendo en la Tierra.
-Muy graciosa, Is, en serio.
-Eso es otra cosa. ¿Cómo me llamo ahora? ¿Paula o Isabel?
-Tú decides. Los demás respetaremos tu decisión, sea cual sea.
-Haremos una cosa. Cuando se trate de cosas de Magia y todo lo que implica a nuestro mundo, me llamas Isabel. Pero si se trata de cosas mundanas y de la vida que llevamos aquí, me llamas Paula.
-De acuerdo. Coloma se acerca a nosotros, ¿sabe algo?
-Sí y no. Sabe lo mío, pero no sabe que ella también es magiciana.
-¿Quién es magiciana? –pregunta ella.

lunes, 4 de abril de 2011

Capítulo 1

Querido diario:
Estoy seriamente preocupada por mis padres. Hace una semana terminé de escribir una historia que me gustaría publicar. Trata de una princesa hada de un mundo mágico que se llama Isabel. No es la mayor, pero su hermano no quiere ser rey, así que, como futura reina, debe encargarse ella de los problemas del reino. Ayer, mis padres, al volver del colegio, me dijeron que tenían algo muy importante que decirme. Me contaron que lo que había escrito eran mis recuerdos, que yo era Isabel Magia y que me pusieron Paula para protegerme de las personas que querían destruir el reino.
Definitivamente, yo no les creo, es imposible, la magia no existe. Pero lo dijeron tan seriamente que me preocupa que se hayan vuelto locos.
Bueno, me tengo que ir al colegio. Volveré a escribir en cuanto pueda.

Llego a la escuela y le digo a mi mejor amiga, Coloma, que tenemos que hablar. Se pasan las dos primeras horas y, a la hora del patio, le cuento lo que me dijeron mis padres. Ella se queda boquiabierta y, cuando va a decir algo, veo unas figuras diminutas danzando a su alrededor. Parecen moscas, pero cuando me fijo mejor, veo que son haditas.
Una de ellas, que parece la líder, me dice:
-Isabel, ¿puedes oírnos?
Yo la ignoro, pero insiste tanto que acabo asintiendo con la cabeza.
-Paula, ¿qué haces? –pregunta Coloma extrañada.
-¿Eh? Nada estaba pensando.
-Excusa barata -dice el hada.
-¿A quién estás fulminando? –dice Coloma
-Perdona. Estoy un poco preocupada y no sé lo que hago.
-Tranquilízate. Sólo será una broma de tu padre.
-Pero, ¿y si es cierto? ¿Y si de verdad soy esa princesa?
-¡¡Por fin reacciona!! –dice el hada mientras yo la ignoro.
-Entonces te apoyaré –dice Coloma- Me llama Bru. Voy a ver qué quiere.
Bru es una chica de nuestra clase. Es muy pesada y se cree la mejor. Nadie sabe de dónde viene ese nombre, y ella tampoco dice nada. Aunque, ahora que lo pienso, tal vez yo lo sepa.