-Siéntate –cuando lo hace sigo- Tú eres magiciana.
Al ver que enarca una ceja, Billy pone los ojos en blanco y dice:
-Va en serio.
-¿Qué?
-Eres Venus Aqua, heredera al trono del Reino del Mar.
-Me parece que esto es demasiado. Es decir, lo tuyo me lo creo. Y tú, bueno, tú siempre has sido rarito así que no me extraña. Pero, ¿yo? ¿Princesa?
-Suena raro, ¿eh? Teniendo esa pinta tan poco majestuosa… -dice Billy
-Chicos, ¿dejáis de picaros el uno al otro? Gracias.
-Coloma, es lo que hay. Te lo creas o no, eres una sirena. Y, por mucho que lo intentes, no vas a poder cambiar ese hecho. Créeme, yo lo intenté-dice Billy.
-A ti no te borraron la memoria, ¿no?
-No, y no sabes lo duro que es ver a tus amigos y que ellos no te reconozcan.
-Lo siento –dijimos las dos a la vez.
-No pasa nada. Lo superé hace años.
Vemos que se acaba el patio y nos vamos a clase.
A mitad de hora, viene la directora acompañada de una chica que no conozco de nada y aún así, me resulta familiar.
-Chicos, esta es Laura, se acaba de mudar y no conoce a nadie. Espero que la tratéis bien.
La Señorita Piña, nuestra profesora, la sienta a mi lado.
-Hola. Soy Paula.
-Encantada.